sábado, 12 de noviembre de 2011

La carta de Abraham Lincoln a una madre

Abraham Lincoln fue presidente de Estados Unidos desde el 4 de marzo de 1861 hasta su asesinato el 15 de abril de 1865. Le tocó afrontar las duras instancias de comandar su país en la cruenta Guerra de Secesión que amenazaba la continuidad misma de esa nación como tal. Durante su mandato, venció a los ejércitos confederados, emitió su Proclama de Emancipación y promovió la Decimotercera Enmienda Constitucional que dio como resultado la abolición de la esclavitud.
La angustia de las madres desconsoladas conmovía muy hondamente a Lincoln. El 21 de noviembre de 1864 escribió la carta más famosa y conmovedora de su vida, dirigida a Lydia Bixby, una mujer de Boston que había perdido a sus cinco hijos en la guerra. El siguiente es el texto completo de la carta:

Estimada señora,

Me han mostrado en los archivos del Ministerio de Guerra una declaración del ayudante del general de Massachusetts expresando que usted es madre de cinco hijos que han muerto gloriosamente en el campo de batalla.

Sé cuán inane e infructuosa ha de parecer cualquier palabra mía que intente distraerla de su aflicción por una pérdida tan abrumadora, pero no puedo abstenerme de ofrecerle el consuelo que quizá se encuentre en la gratitud de la república, para salvar a la cual, murieron.

Ruego al Padre Celestial pueda aplacar la angustia de su pérdida, y le deje sólo el afectuoso recuerdo de sus seres queridos y perdidos, y el solemne orgullo que usted debe sentir al haber realizado tan costoso sacrificio en el altar de la libertad.

Muy sincera y respetuosamente suyo,

A. Lincoln

Las palabras sinceras, simples, humanas de Abraham Lincoln nos ilustran su categoría como estadista, pero más aún como persona. Pienso en el acopio de valor que Lincoln habrá tenido que hacer para mandar esa carta a una madre que perdió a todos sus hijos porque creyeron en algo más grande que ellos mismos. Como lo describe Walt Whitman en su poema "This dust was once the man," Lincoln era "gentil, franco, justo, firme, de mano prudente." En definitiva, todo un hombre en el verdadero sentido de la palabra.
En ese mismo poema, Whitman se refiere al asesinato del Gran Emancipador como “el crimen más vil conocido en cualquier tierra o época.” Sin lugar a dudas, jamás se ha dicho una verdad más grande.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada